30 sept ·
Cómo afrontar el miedo a la oscuridad: ideas para padres
El miedo a la oscuridad es muy común en la infancia. Esto es lo que puedes hacer para ayudar a tu hijo a sentirse seguro a la hora de dormir.

¿Cómo ayudar a un niño con miedo a la oscuridad? El primer paso es tomarse el miedo en serio: para el niño, la oscuridad da miedo de verdad, y decirle que «no hay nada que temer» rara vez lo resuelve. En este artículo te damos ideas prácticas para la hora de dormir, te explicamos cómo puede ayudar una historia y te indicamos cuándo hablar con un profesional.
Por qué asusta la oscuridad
El miedo a la oscuridad es común y suele aparecer a partir de los 2 o 3 años, cuando crece la imaginación. En la oscuridad, el niño deja de ver lo que le rodea y la imaginación rellena los espacios vacíos con monstruos, ruidos y sombras. No significa que haya un problema: forma parte del desarrollo y, en la mayoría de los casos, pasa con el tiempo y con apoyo.
Qué puedes hacer a la hora de dormir
- Crea una rutina tranquila: baño, pijama, un cuento, un beso y la luz apagada, siempre en el mismo orden.
- Usa una luz de compañía suave, preferiblemente de tono cálido.
- Deja la puerta entreabierta, si el niño lo prefiere.
- Revisa la habitación con él, sin convertirlo en un ritual demasiado largo.
- Propón un objeto de consuelo, como un peluche o una manta favorita.
Qué decir y qué evitar
| En lugar de... | Prueba con... |
|---|---|
| «No hay nada que temer» | «Entiendo que la oscuridad te asusta. Estoy aquí al lado.» |
| «Ya eres mayor para eso» | «Muchos niños sienten lo mismo. Vamos a buscar la forma de que te sientas mejor.» |
| Ridiculizar o regañar | Escuchar y preguntar qué imagina el niño |
| Dormir con él todas las noches sin un plan | Acordar pasos pequeños, como quedarte hasta que se duerma e ir saliendo poco a poco |
Pasos graduales
- 1Habla del miedo durante el día, y no solo por la noche, cuando el niño ya está cansado.
- 2Explora la oscuridad jugando: juegos con linternas, escondite en casa, teatro de sombras.
- 3Reduce la luz poco a poco, en lugar de quitarla de golpe.
- 4Elogia los pequeños avances, por mínimos que sean.
- 5Mantén la rutina, también en fines de semana y vacaciones.
Cómo puede ayudar una historia
Una historia en la que el niño es el protagonista y afronta la oscuridad con valentía puede ser un excelente punto de partida para hablar del tema. En el libro, el personaje puede descubrir que la oscuridad tiene sonidos y olores conocidos, que los monstruos son sombras y que siempre hay alguien cerca. Si el niño quiere, puede comentar lo que hace el personaje y cómo se siente.
En un libro personalizado puedes elegir el tema y tener hasta 5 personajes, incluidos los padres o un hermano. Puedes escribir la historia tú, con las palabras que usas en casa, o dejar que la creemos nosotros. La vista previa es gratuita, sin crear cuenta, y cada libro incluye 2 revisiones gratuitas.
La colección MyStoriez+ (próximamente)
EpicStoriez está preparando la colección MyStoriez+, con 12 historias listas organizadas en 3 módulos, entre las que está prevista «El miedo a la oscuridad». En la web, la colección sigue indicada como «próximamente», por lo que, de momento, no es posible suscribirse.
Cuándo pedir ayuda
Si el miedo es muy intenso, dura varios meses, impide al niño dormir o viene acompañado de otras dificultades, como ansiedad durante el día o pesadillas frecuentes, conviene hablar con el pediatra, el profesor o un psicólogo. Un libro puede acompañar, pero no sustituye la ayuda profesional.
Errores comunes
- Obligar al niño a quedarse solo en la oscuridad de un día para otro.
- Reírse del miedo o compararlo con el de otros niños.
- Contar historias de miedo por la noche.
- Prometer cosas que no puedes cumplir, como «nunca más tendrás miedo».
Pesadillas y miedos nocturnos: no es lo mismo
El miedo a la oscuridad surge antes de dormirse, cuando el niño se ve solo en la penumbra. Las pesadillas ocurren durante el sueño y le hacen despertar asustado. En ambos casos, la respuesta es parecida: calmar al niño, mostrarle que estás cerca y evitar estímulos que den miedo al final del día. Si las pesadillas son muy frecuentes, conviene hablar con el pediatra.
Actividades tranquilas antes de acostarse
- Un baño templado y una charla corta sobre el día.
- Un cuento tranquilo, leído en voz alta.
- Música suave o sonidos de la naturaleza.
- Evitar pantallas en la última hora antes de dormir.
- Respirar hondo tres veces, juntos, antes de apagar la luz.
Enseñar al niño a calmarse solo
Con el tiempo, es útil dar al niño herramientas para afrontar el miedo sin tu ayuda. Puedes enseñarle a abrazar el peluche, a respirar despacio, a contar hasta diez o a imaginar un lugar que le guste. Practica estas estrategias durante el día, en momentos tranquilos, para que pueda usarlas cuando las necesite.
En resumen
El miedo a la oscuridad es normal y, con paciencia, rutina y conversación, suele disminuir. Escucha al niño, crea una rutina tranquila, da pasos pequeños y, si quieres, añade una historia en la que él sea el protagonista. Haz la vista previa gratuita y decide después de ver el resultado.